Reunimos aquí dos frentes que en la práctica van de la mano: revisar que una operación cumpla su normativa ambiental, y ordenar la gestión de los residuos que genera.
Una auditoría ambiental revisa si las operaciones de una empresa cumplen con los compromisos de su RCA, permisos sectoriales y normativa ambiental vigente. Revisamos en terreno y en documentación, generando un informe con hallazgos priorizados por nivel de riesgo — detectar brechas antes de que lo haga la Superintendencia del Medio Ambiente permite corregir a tiempo y evitar sanciones.
La Ley REP obliga a los productores de ciertos productos prioritarios a organizar y financiar la gestión de sus residuos. Ayudamos a determinar si una empresa está afecta, en qué categoría cae, y qué metas de recolección le corresponden, además de preparar los planes de gestión correspondientes.
En paralelo, preparamos y presentamos las declaraciones RETC que correspondan, verificando consistencia con otros compromisos ambientales de la empresa, como la huella de carbono.